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Mujer Samaritana (I Parte) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pastora Maria Ampie   
Viernes, 27 de Noviembre de 2009 16:57
 
Testimonio de la Fuente de Vida
  
Este es un estudio sobre la profundidad de la plática que Jesús sostuvo con la Mujer Samaritana. Hay uno quién tenía en sus propósitos a esta mujer. Veamos quién era ella:
  • Era una Mujer pobre, ya que en esos tiempos las mujeres ricas no sacaban agua.
  • Era una mujer con una reputación baja, por lo tanto era marginada por las otras mujeres.
  • Una mujer de Samaria, pueblo pagano y odiado para los judíos.
  • Era una mujer pecadora, quién había tenido 5 maridos y con el que estaba, no le pertenecía.
La mujer samaritana no buscó a Jesús por un milagro para ella o los suyos, aparentemente nunca había escuchado hablar de Jesús, pero en los designios de Dios ya estaba venir al encuentro de ella y transformarla de una manera grandiosa, dándole una revelación única sobre quién es Él.
  
Jesús tenía un propósito con esta mujer.
 
Joh 4:4  Y le era necesario pasar por Samaria.
 
En la RV60, se usa la palabra “era necesario”
 
La palabra era necesario (edei) significa necesidad, compulsión, destino. La palabra le era necesario se emplea con tanta frecuencia en relación a la misión de Jesús (Juan 3:14; 9:4; 10:8-16; 12:34; 20:9).
 
Jesús ya sabía quién era ella, que hacía y cuál era su historia, pero había algo que necesitaba ofrecerle.
 
Históricamente Jesús no podía pasar por Samaria, ya que todo buen judío lo debía impedir. Aunque Samaria era la ruta más corta entre Judea y Galilea, los judíos cruzaban el río Jordán para no pasar por Samaria, a causa de los conflictos religiosos y sociales que venían desde hace mucho tiempo atrás.
 
 Lugar Histórico: El Pozo de Jacob
 
Juan 4:5-6  Vino,  pues,  a una ciudad de Samaria llamada Sicar,  junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob.  Entonces Jesús,  cansado del camino,  se sentó así junto al pozo.  Era como la hora sexta.
 
El Pozo de Jacob se trataba de una cisterna entre 30 y 32 metros de profundidad cavada por un extraño aparentemente en una tierra de abundantes fuentes.
 
Sicar era una pequeña aldea, entre el Ebal y el Gerizim, montes guardianes de la región de Samaria. Allí estaba el terreno que el patriarca Jacob compró, en el que abrió un pozo, y después regaló a su hijo (Génesis 33, 18-20 y 48, 21-22).
 
No se deja nada en el pozo que pueda servir para sacar agua de lo profundo. Cada una de las mujeres que van a traer el agua además de Su cántaro, lleva una cubeta de cuero y una soga, suficientemente larga para bajarla hasta el nivel del agua. La mujer samaritana había traído todo esto, pero Jesús no tenía un equipo igual.
 
La hora sexta es aproximadamente la hora del medio día, un tiempo en que las mujeres no venían a sacar agua para sus hogares, normalmente esto se hacía por la mañana o por tarde, y las mujeres van en grupo.
 
La mujer Samaritana llegaba en una hora donde el sol estaba bien fuerte y caminando una gran distancia para poder apropiarse del vital líquido, pero allí sentado estaba el agua de vida esperando por ella.
  
¿Porqué los Judíos y Samaritanos no se tratan entre sí?
 
Los samaritanos eran una mezcla de los pocos israelitas que habían quedado cuando el reino del norte fue deportado por el imperio Asiría, fue en el año 700 antes de Jesús. Los asirios dejaron solamente a la gente con bajos recursos para que no fueran peligro para ellos. Esta gente se empezó a casar con extranjeros y de los judíos que quedaron, surgió una raza mixta, por eso los judíos los odiaban porque sentían que traicionaron a su gente y a su nación. (Lea Nehemías y Esdras 4)
 
Los samaritanos aceptaban el Pentateuco (los cinco libros de Moisés: Génesis hasta Deuteronomio)
 
Cuando los judíos regresaron de Babilonia a Judea, esta mezcla religiosa se convirtió en una razón muy poderosa para su odio contra los samaritanos. Casi inmediatamente hubo fricciones entre los dos pueblos.

La religión samaritana se separó del judaísmo bastante pronto. Las tensiones entre los habitantes de Samaria y de Jerusalén ya habían existido con respecto al problema de la reconstrucción de la muralla y el templo de Jerusalén (Esd 4; Neh 4) y posiblemente también debido a la asociación de los samaritanos con el culto sincretístico en el reino del norte.
 
Los judíos despreciaban a los samaritanos considerándoles corrompidos por el paganismo.
 
"Un trozo de pan dado por un samaritano es más impuro que la carne de puerco".

En los tiempos de Jesús los judíos empleaban el término "samaritano" como una expresión de desprecio y oprobio, debido a eso ellos le dijeron a Jesús: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio? (Juan 8:48). Los judíos desprecian a tal grado a los samaritanos que los consideraban menos que un animal. Por eso decirle "samaritano" a un judío era insultarlo hasta los extremos.

 

La Fuente de vida eterna
 
Juan 4:7-15  Vino una mujer de Samaria a sacar agua;  y Jesús le dijo: Dame de beber.  Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú,  siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios,  y quién es el que te dice: Dame de beber;  tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde,  pues,  tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob,  que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;  sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor,  dame esa agua,  para que no tenga yo sed,  ni venga aquí a sacarla.
 
 a.      Jesús le pide agua que calma la sed humana

 

Acá se nos muestra la humanidad de Jesús, ya que la escritura dice que él estaba cansado. Cansado (kekopiakös) Participio activo de kopiaö, un estado de fatiga, El verbo significa trabajar hasta el agotamiento. Juan destaca las emociones humanas de Jesús.

 

b.      Jesús le ofreció el agua que sacia la sed espiritual

Esta agua será una fuente que salte para vida eterna, “Manantial o fuente de agua saltando (borboteando) para vida eterna)

 

Agua Viva: Jesúcristo – Salvación. Para los judíos el agua era agua que siempre fluía o corría, como un arroyo alimentado por manantiales o un lago con entrada y salida de agua. El agua muerta era agua estancada, como las aguas o pozos que siempre estaban estancados sin agua que ingresara ni saliera.

 

c.       La Mujer Samaritana no entendía la magnitud del agua que Jesús le ofrecía, ya que no es un agua que sacia la sed del momento, si no esa agua eterna.

 

d.      Ella nunca había escuchado hablar de Él. Conocía del mesías que habían de esperar, pero no le reconoce.

 

Jesús le descubre su pecado pero sin acusarla

 
Juan 4:16-19 Jesús le dijo: Ve,  llama a tu marido,  y ven acá.  Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido;  esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
 
Según la traducción original de este pasaje el verbo anër significa bien “varon” bien “marido”. Ella tenía a su “hombre” pero no era legalmente su marido. Su lenguaje intenta esconder su engaño. Bien has dicho (kalös eipes). Jesus vio claramente el doble sentido del lenguaje que ella empleaba y leyó el corazón de ella como sólo Él puede hacerlo. Porque has tenido cinco maridos (pente gar andras esches). “Porque tuviste cinco hombres”. No es marido tuyo (ouk eston sou anër) . En el pleno sentido legal de anër, no meramente “varón”.
 
Según el griego las palabras que usa Jesús en su original no son palabras de acusación la que el usa., que es el artículo alëthes (predictivo acusativo)
 
* Esta mujer había tenido algunas relaciones de concubinato, y esta es la sexta vez que incurre en el pecado.
* Probablemente esta reputación es la que hace que las demás mujeres de samaria no la acepten.
* Jesús la confronta con su pecado, pero no la desprecia.

 

Desviando la atención hacia el conflicto religioso más grande entre judíos y Samaritanos

 
Juan 4:20  Nuestros padres adoraron en este monte,  y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos;  porque la salvación viene de los judíos.
 
El pozo de Jacob está al pie del monte Gerizim, el cual ahora señalaba con la mano. Sobre Gerizim fueron proclamadas las bendiciones registradas en Deuteronomio 28. El pentateuco samaritano registra la erección de un altar sobre el Gerizim que en el Hebreo está en el Ebal (unos 70 metros más alto que el Gerizim). (Det 27:4).
 
Los Samaritanos mantenían que Abraham ofreció a Isaac en el Gerizim. Los Samaritanos mantuvieron el culto en este monte.
 
La mujer pensó que suscitando este punto teológico apartaría la atención de Jesús de ella misma y quizás conseguiría algo de luz acerca de la famosa controversia.
 
El monte Gerizim, el lugar santo para los Samaritanos equivale a Jerusalén para el Judaísmo.
 
Conclusión
 
Hasta este momento la Mujer Samarita no ha visto quién es realmente Jesús, su perspectiva de Él va cambiando conforme va caminando la conversación, pasó de ser un Judío a Señor, y por le reconoce como un profeta por la declaración que Jesús le hace a su vida privada.
 
En la segunda parte de este estudio veremos la gran revelación que Jesús le hace, le declara algo que no vuelve a hacer ni aún a sus propios discípulos.
Actualizado ( Viernes, 27 de Noviembre de 2009 17:19 )